Colombia: preocupan amenazas y ausencia de medidas de protección efectivas para integrantes de la organización CREDHOS ante oleada de graves amenazas
Desde finales de diciembre de 2025, la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (CREDHOS) viene denunciando graves situaciones de amenaza en su contra en la zona de Barrancabermeja, Magdalena Medio, involucrando a fuerzas de seguridad estatales, empresariales y paramilitares, que ponen en riesgo a los integrantes de la organización, en especial a su junta directiva y a su presidente, el defensor de derechos humanos Iván Madero.
La subregión del Magdalena Medio (Antioquia) es estratégica en riquezas naturales y reconocida zona petrolera en Colombia, albergando una de las principales instalaciones de Ecopetrol, la empresa petrolera estatal más grande del país. Esta condición ha situado a Barrancabermeja en el centro de disputas prolongadas por el control territorial, político y económico, en las que distintos actores armados y no armados, políticos y empresariales han ejercido históricamente violencia contra la población civil, generando graves afectaciones a los derechos humanos.
En ese contexto, CREDHOS se ha dedicado a denunciar violaciones de derechos humanos y de derecho internacional humanitario perpetradas por paramilitares y fuerzas estatales, acompañando a víctimas y sobrevivientes de violencia y a personas defensoras de derechos humanos en riesgo en la región de Barrancabermeja desde los años 1980s. Entre las principales luchas acompañadas por CREDHOS, se encuentran el acceso a la justicia por violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno, la exigencia del cumplimiento integral de los Acuerdos de Paz, y la defensa del territorio y del ambiente. También han acompañado y representado a comunidades y organizaciones de derechos humanos que denuncian graves afectaciones a cuerpos de agua y al entorno ambiental asociadas a actividades petroleras en la región, exigiendo verdad, reparación y garantías de no repetición frente a estos impactos. El actual presidente de la organización, Iván Madero, no solo es un defensor de derechos humanos con una larga trayectoria, sino también es sobreviviente del genocidio en contra de la Unión Patriótica.
El 22 de diciembre de 2025, CREDHOS dio a conocer a las autoridades colombianas competentes sobre una serie de graves amenazas y ataques en su contra, por medio de una denuncia formal ante el Ministerio de Defensa, la Fiscalía General de la Nación y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entre otras instancias. En su denuncia, CREDHOS detalla una supuesta operación de inteligencia que realizó acciones de vigilancia y seguimiento en su contra. CREDHOS afirma en su denuncia que esta operación parece formar parte de un expediente generado por una alianza entre militares activos y retirados, incluyendo a agentes de la policía, con el fin de estigmatizar a la Junta Directiva de CREDHOS y particularmente, a su presidente, el defensor de derechos humanos Iván Madero. El análisis de CREDHOS es que con esto se busca señalarles como parte de la estructura urbana de las Disidencias de las FARC en Barrancabermeja. En un contexto de conflicto entre grupos armados, donde el Clan del Golfo continúa en disputa con las Disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), dicha operación y potencial señalamiento incrementan aun más el riesgo a la integridad y seguridad que ya enfrentan permanentemente los integrantes de CREDHOS en la región.
En Magdalena Medio, las personas defensoras son con frecuencia declaradas objetivo militar por grupos armados, un elemento que les expone de forma directa, persistente y continuada a amenazas e intimidaciones. Estas amenazas e intimidaciones incluyen de manera sistemática a panfletos por parte de grupos de exterminio, que han precedido a numerosos casos de asesinatos de personas defensoras.
Aunado a la operación denunciada, en diciembre de 2025 también aparecieron nuevos panfletos, supuestamente provenientes del ELN, donde declaran a CREDHOS y a Iván Madero como objetivo militar y amenazando con tomar el control de Barrancabermeja por medio de la “limpieza” de líderes sociales y defensores de derechos humanos. CREDHOS, sin embargo, obtuvo información de que los panfletos se tratan de un montaje intimidatorio por parte de empresarios afectados por las denuncias de contaminación ambiental en la región.
En razón de las múltiples amenazas que CREDHOS e Iván Madero han sufrido a lo largo de los años, son beneficiarios de medidas de protección implementadas por la Unidad Nacional de Protección (UNP), lo que incluye un esquema formado por agente y vehículo dedicados a su seguridad personal durante actividades y traslados, Sin embargo, son notables las fallas preocupantes y persistentes que el esquema de seguridad presenta. En una reciente denuncia ante la JEP, CREDHOS alertó que el actual gerente operativo de dichos esquemas de seguridad de la UNP es un compareciente por casos de graves violaciones de derechos humanos ante la JEP (en los Macrocasos 03 y 08). En uno de los casos destacados - macrocaso 08 - integrantes de CREDHOS comparecen como víctimas y representantes. Esta grave situación vulnera la seguridad no solo de los integrantes de CREDHOS, sino también de todas las personas defensoras beneficiarias de medidas de protección de la UNP en Barrancabermeja.
Front Line Defenders manifiesta su preocupación por la situación de inseguridad que ha afectado al trabajo de CREDHOS y, en particular, al defensor de derechos humanos Iván Madero, a raíz de las recientes amenazas denunciadas. Front Line Defenders expresa además su profunda inquietud ante las serias debilidades identificadas en su esquema de protección, así como la ausencia de respuesta oficial o seguimiento concreto por parte del Gobierno colombiano, a más de un mes de las graves denuncias presentadas por CREDHOS.
Front Line Defenders le urge al Gobierno colombiano, en particular el Ministerio de Defensa y la Fiscalía General de la Nación, conducir investigaciones transparentes, céleres y objetivas, con el objetivo de aclarar el presunto involucramiento de las fuerzas estatales así como del Ejército en la operación de inteligencia gestada en contra de integrantes de CREDHOS y, en particular, del defensor de derechos humanos Iván Madero. Asimismo, Front Line Defenders le urge a las autoridades colombianas evitar cualquier acto de criminalización y estigmatización que pretenda asociar integrantes de CREDHOS con grupos armados.
CREDHOS desempeña un rol clave en la defensa de derechos humanos y el acceso a la justicia de víctimas de graves violaciones de derechos humanos en el complejo contexto colombiano, cuyo territorio cuenta con las mayores cifras de asesinatos de personas defensoras de derechos humanos a nivel mundial. Front Line Defenders insta el Estado colombiano a reconocer públicamente la importante labor desarrollada por CREDHOS, así como la importancia de la defensa de los derechos humanos en Colombia como un elemento indispensable para la justicia y la paz, y a garantizar su labor por medio del combate a la impunidad de los ataques en su contra e implementando medidas efectivas para su protección integral.


