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Front Line
Guatemala: “Es muy difícil pelear contra el dinero”
El domingo visitamos un área muy pobre denominada Peronia, donde las condiciones son terribles: viviendas de un solo ambiente, electricidad intermitente, a menudo escasez de agua y desagües deficientes. Sin embargo, en medio de esta desolación, defensores y defensoras han logrado cerrar una cantera de arena que operaba en el lugar.
Esta cantera cubría toda el área con un polvo fino, los niños se estaban enfermando, no se podía lavar la ropa, el ruido de las máquinas tronaba día y noche, los alimentos debían estar siempre cubiertos. La arena contaminó el río y, en consecuencia, la provisión de agua del pueblo.
Decidieron pelear “pero es muy difícil pelear contra el dinero”. Comenzaron las amenazas y llegó el gas lacrimógeno, pero ellos pensaban…
…”puede ser que perdamos el agua, puede ser que perdamos el bosque, puede ser que perdamos la vida”.
En un principio, las más activas fueron las mujeres. Christi de Rivera nos relató cómo tomó a sus hijos de 6 y 4 años y se sentó junto a unos pocas personas más en medio del camino, bloqueando el paso de los camiones, pese a temer que les ocurriese algo malo.
Día 3 en Guatemala - el pueblo marginal versus la arenera
Ayer fuimos a Peronia, uno de los nuevos pueblos marginales que se desarrollaron en torno de la Ciudad de Guatemala para acomodar a más de un millón d habitantes que viajan hacia la ciudad a trabajar todos los días. Áreas marginales donde una familia puede pagar 30 Euros por un cuarto con acceso a agua y salubridad limitada. La comunidad acá en Peronia ha sido gravemente afectadas por una arenera que removió la misma de una de las montañas locales.
En el 2008, Yuri (Melini) recibió una llamada de un sacerdote local, Padre Elias indicándole que la comunidad estaba bajo presión por su resistencia ante la arenera. Los niños y niñas estaban enfermando por su contacto con el polvo, las quejas sobre malestares de garganta estaban en aumento, la comida siempre estaba cubierta de polvo y los camiones van de arriba a abajo de la calle. Además, el bosque, a donde los comunitarios solían enviar a sus hijos e hijas a jugar y que era el recurso para todos, estaban siendo simplemente eliminados.
Yuri les ayudó con consejos legales y de comunicación así como con el apoyo moral.






