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Día 3 en Guatemala - el pueblo marginal versus la arenera
Ayer fuimos a Peronia, uno de los nuevos pueblos marginales que se desarrollaron en torno de la Ciudad de Guatemala para acomodar a más de un millón d habitantes que viajan hacia la ciudad a trabajar todos los días. Áreas marginales donde una familia puede pagar 30 Euros por un cuarto con acceso a agua y salubridad limitada. La comunidad acá en Peronia ha sido gravemente afectadas por una arenera que removió la misma de una de las montañas locales.
En el 2008, Yuri (Melini) recibió una llamada de un sacerdote local, Padre Elias indicándole que la comunidad estaba bajo presión por su resistencia ante la arenera. Los niños y niñas estaban enfermando por su contacto con el polvo, las quejas sobre malestares de garganta estaban en aumento, la comida siempre estaba cubierta de polvo y los camiones van de arriba a abajo de la calle. Además, el bosque, a donde los comunitarios solían enviar a sus hijos e hijas a jugar y que era el recurso para todos, estaban siendo simplemente eliminados.
Yuri les ayudó con consejos legales y de comunicación así como con el apoyo moral. Como un resultado, su problemática tuvo mucha cobertura mediática debido a que a pesar de que el Fiscal ordenó a la arenera a detener sus actividades, ellos continuaron su explotación hasta que un juez ordenó el cierre de la arenera.
Fue en este punto, en el 2009, que el intento de asesinato fue cometido en contra de Yuri, quien piensa que este fue orquestado por un muy conocido narcotraficante que está involucrado en negocios en el área. La situación se complicó posteriormente por el hecho de que la tierra en la que la arenera funciona está controlada por el Ejército que ha estado otorgando permisos de extracción illegales, así comopor políticos muy conocidos quienes se encuentran involucrados en el negocio.
Cristi, una de los miembros del comité ambiental local, Comité Pro Defensa de la Vida, nos habló sobre cómo la campaña para detener la arenera con el apoyo de Padre Elías fue un punto de inflexión en su vida. Las mujeres en su comunidad jugaron un rol esencial en la campaña porque ellas podían ir a manifestar mientras los hombres trabajaban. Las mujeres llevaban a sus hijos a manifestar, incluso los más pequeños, y ella nos describe como ella fue con sus hijos y Padre Elías a manifestar fuera de las instalaciones de la arenera.
En un punto, se sentaron en el camino con los camiones a unos pies de ellos, quienes estaban amenazando de pasarles encima. Ella nos contó sobre su miedo pero como lo superó sabiendo que todos estaban juntos y apoyándose.
Otra miembro de la comunidad habló sobre como la compañía quiere tomar todos los árboles, la tierra y cuando se hayan llevado toda la arena dejarles sin nada.
Hay un fuerte sentido de comunidad aquí en Peronia y de las personas que fueron silenciadas y denegadas sus derechos humanos por generaciones, quienes finalmente encontraron una forma de hablar y demandar sus derechos.
Esta es una comunidad de personas comunes que finalmente han dicho "suficiente".
Otro hombre habló sobre el balance entre la necesidad de hacer algo para resistir a la arenera y el miedo ante su seguridad y la de los niños porque las amenazas e intimidaciones desde la comunidades son constantes. La comunidad fue acusada de terrorismo, de ser anti compañía y ser destabilizadores.
Al final, dijo "teníamos una opción. Si no nos organizamos y nos sentamos pasivamente, hubieramos muerto de enfermedad u otra causa producida por el polvo de la arenera. La alternativa era organizarnos, resistir y aprender como manejar los riesgos que se derivan de esto. Al final, nosotros aprendimos a superar el miedo y trabajar juntos para proteger a nuestra comunidad.
Nada tenemos... no recibimos apoyo del gobierno ni de ninguna agencia de estado y hemos aprendido que en lo único que podemos contar es nuestra propia fuerza.
Al final, si no hay árboles moriremos todos".







