Medio Oriente y Norte de África

CONTEXTO GENERAL

El 2012 confirmó aquello que comenzó a brotar a fines del año anterior: la “Primavera Árabe” trajo espe- ranzas a miles de personas en prácticamente todos los países de la región, pero hasta la fecha produjo pocos cambios reales. Defensoras y defensores de Egipto continúan luchando contra el hostigamiento y la legislación restrictiva. En países tales como Argelia y Bahréin, donde las protestas en masa no trajeron cambios o reformas significativas, DDH fueron arrestados y sentenciados. Si bien hubo una transición en Yemen, el nuevo gobierno parece afrontar dificultades insuperables en materia de seguridad, desarrollo y financiamiento, lo que hace que el progreso para DDH sea esquivo. El cambio más tangible es el que se observa en Túnez. Sin embargo, allí se surgieron algunas razones para preocuparse: el actual proyecto de nueva constitución incluye disposiciones que perjudican el respeto a los tratados internacionales de derechos humanos y de los derechos a la libertad de expresión, opinión, culto, derechos de la mujer y no discriminación.

Se vieron continuas movilizaciones populares en Arabia Saudita, Argelia, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y en el Egipto post Mubarak que se enfrentaron a una represión violenta y arrestos arbitrarios. En Bahréin y Kuwait, en el mes de octubre las autoridades prohibieron toda reunión pú- blica. El gobierno marroquí siguió implementando tácticas violentas contra manifestantes pacíficos y contra DDH de las ciudades de Laayoune, Dakhla y Smara, en Sahara Occidental.

El arresto y la detención siguieron siendo las más frecuentes violaciones contra DDH de la re- gión y constituyen casi tres cuartas partes de los casos que reportó Front Line Defenders. Se denunciaron casos de acusaciones fabricadas y juicios injustos en Arabia Saudita, Argelia, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Marruecos, Omán y Siria. En Arabia Saudita, Mohammad Al Qahtani y Abdalla Al Hamid, cofundadores de la Asociación Saudí de Derechos Civiles y Políticos (ACPRA, en inglés) fueron acusados, entre otras, por la creación de una asociación sin licencia, la provisión de información falsa a los organismos de derechos humanos de la ONU, incitar a las organizaciones internacionales contra el país, y movilizar la opinión pública contra las autoridades, acusándolas de abuso. Estos cargos podrían acarrear hasta 30 años de prisión. En Palestina, defensoras y defensores de los derechos humanos fueron arrestados arbitra- riamente por las fuerzas de seguridad israelís y se utilizó contra ellos evidencia secreta.

En Siria, en un contexto de continuas revueltas, muchos DDH fueron forzados a escapar del país. Una vein- tena de los que se quedaron fueron arrestados y retenidos sin dar a conocer la locación, lo que aumentó el temor de que fueran torturados. El uso extendido de la tortura de parte del personal de seguridad del estado fue documentado en un informe publicado en julio. En el 2012, se otorgó el Premio Front Line Defen- ders a Razan Ghazzawi, bloguera y defensora de los derechos humanos, arrestada en febrero por difundir información sobre abusos de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad sirias. Al finalizar el año, muchos de sus colegas continuaban detenidos.

El arresto de DDH, periodistas y blogueros sigue siendo habitual en Irán. En marzo, Abdolfattah Soltani, importante abogado de derechos humanos y cofundador del Centro de Defensores de los Derechos Huma- nos, fue sentenciado a 18 años de prisión e inhabilitado para la práctica de la profesión por 20 años. Varios otros DDH permanecen detenidos, sentenciados tras juicios injustos por acusaciones vagas que incluyen propaganda contra el gobierno, poner en peligro la seguridad nacional o intentar derrocar al gobierno. Los reportes de tortura física y psicológica contra DDH detenidos fueron muy frecuentes. En noviembre, Sattar Beheshti, bloguero, murió estando detenido tras denuncias de haber sido torturado.

El hacer blanco de agresiones a quienes utilizan Internet para promover los derechos humanos cons- tituyó una tendencia especialmente fuerte en los países del Golfo, donde DDH utilizan fundamentalmente plataformas en línea debido al extremadamente limitado acceso a los medios impresos y de difusión. En Omán bloquearon los sitios web considerados sensibles o controversiales, incluyendo sitios de noticias y derechos humanos. También bloquearon o hackearon las páginas personales o sitios de redes sociales de varios DDH. Nueve de ellos fueron sentenciados en septiembre y diciembre acusados de insultar al Sultán Qaboos y violar la ley de informática. En los Emiratos Árabes Unidos, tras haber expresado en línea críticas al gobierno, varios partidarios de la reforma política y DDH perdieron su nacionalidad en el mes de enero y un destacado bloguero y activista de los medios de comunicación en línea fue deportado en julio, tras estar dos meses detenido. Entre las decenas de personas detenidas sin cargos por haber llamado a la reforma política se cuentan varios DDH.

Defensoras y defensores de los derechos humanos fueron blanco de agresiones a través de la nueva legislación en Argelia, Egipto, Iraq e Israel. En Egipto, se conocieron propuestas para volver todavía más estricta la ya restrictiva ley 2011 Nro 34, que determina sentencias a prisión y multas abultadas a las protestas pacíficas y huelgas. El último proyecto de una nueva ley de ONG se presentó en octubre y que- dó pendiente hacia fin de año: eliminaría algunas de las restricciones actuales sobre las ONG locales pero mantendría la necesidad de contar con la aprobación gubernamental previa para el financiamiento externo y determinaría severas sanciones penales para quienes violen la ley y requiere que las ONG del exterior soliciten un permiso. En Israel, la ley de Financiamiento Externo de ONG está siendo estudiada desde fines de 2011 y finalmente quedó en suspenso debido a la fuerte crítica internacional y local, pero aún está pen- diente formalmente en el parlamento. En Iraq, el proyecto de ley que limita la libertad de expresión y reunión pacífica quedó pendiente hacia fin de año. También está pendiente la Ley de Delitos de Información, que se teme pueda ser utilizada para agredir a blogueros y voces críticas. En el caso de ser aprobada, permiti- ría que las autoridades procesen a los usuarios de Internet en campos que no están bien definidos como, entre otros, perjudicar los intereses económicos o políticos del país, un delito que se castiga con cadena perpetua.

En Bahréin, más de un año después de la publicación del informe del la Comisión Independiente de Inves- tigación de Bahréin (BICI, en inglés) las autoridades no implementaron sus recomendaciones, continuaron reprimiendo protestas y arrestando a defensoras y defensoras. En septiembre, una corte confirmó la con- dena a cadena perpetua dictada a Abdulhadi Al-Khawaja, fundador del Centro de Derechos Humanos de Bahréin y ex integrante del personal de Front Line Defenders, por acusaciones fabricadas de “organizar y administrar una organización terrorista” e “intentar derrocar al gobierno por la fuerza en combinación con una organización terrorista que trabaja para un país extranjero”. Hacia fin de año casi la mayoría de DDH bahreinís más elocuentes estaban detenidos.

URGENT CASES

Wajeha Al-Huwaider
2013/06/17

El 15 de junio de 2013, la Corte de Distrito de Al-Khobar sentenció a diez meses de prisión y a dos años de restricción a su libertad de circulación a las Sras. Wajeha Al-Huwaider y...

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